El día 11 de abril de 2026 tuvimos una misa muy importante: 7 personas hacían la primera comunión o se bautizaban, niños y adultos. Observamos que dos personas hicieron la comunión y el bautizo a la vez, mientras que los otros hicieron la comunión o su bautizo.
También celebramos una cosa muy especial: Jesús había resucitado, y por eso lo celebramos de una manera muy bonita, compartiendo monas. Cada familia haría una mona y después de la Eucaristía las compartimos.
Aquel día las personas que tomaron la primera comunión ya pueden compartir el cuerpo de Cristo, mientras que aquellos que fueron bautizados ya pueden compartir la luz de Dios con toda la comunidad cristiana.
Sofia Soare (niña de catequesis)
Como familia de una niña que se prepara para recibir la primera comunión, a menudo nos hacemos la reflexión de por qué hacemos muchas cosas (costumbre, tradición, siempre se ha hecho así, es lo que toca…), sobre todo porque a menudo muchos niños son bautizados y hacen la comunión impulsados por las familias. Aun así, es una manera de ir encontrando el camino de Jesús y escuchando todo aquello que nos enseña.
Es por eso que, como familia, nos ha parecido muy interesante ver a estos jóvenes y adultos dar el paso que hicieron. Cada cual de ellos tenía una experiencia personal diferente y unas circunstancias que les han hecho decidir a hacer este paso. Esto nos hace dar cuenta que de una forma o de otra la voz de Jesús siempre encuentra la manera de hacerse escuchar.
Família Soare Rosalén



