El taller de Danza contemplativa ha sido una experiencia nueva y muy interesante para mí. Nos enseñaron a unir la oración y la danza, con coreografías de pasos sencillos y simbólicos que personalmente me permitieron orar y conectar con Dios de una forma muy íntima y profunda.
La energía que se creó con el grupo fue muy fluida y divertida. Por mí representó una nueva forma de estar más cerca de Jesús.
Muchas gracias a la parroquia para proporcionar estas actividades que nos permiten conectar con Dios utilizando la música y el movimiento como una herramienta más para comunicarnos con Jesús.
Cátia Sousa







