Siguiendo el tradicional encuentro de la “Cena Solidaria”, nos hemos reunido unas cincuenta personas en la Sala Gótica. A las ocho de la tarde la sala ya estaba muy ordenada y a punto por el buen trabajo de los jóvenes, brillante futuro de nuestra comunidad. La mesa parada con los platos para la cena comunitaria, una rebanada de pan con aceite y una mandarina, también agua a disposición. Un fondo musical ha ido recibiendo a los invitados.
Mossèn Toni ha obert la trobada amb unes paraules sobre el seu sentit, que vol dir fer la guerra a la fam. Ha dit que sona malament la paraula guerra, però hauria de ser l’única guerra permesa. La finalitat d’aquest sopar és per la campanya de Mans unides aportant els diners que ens gastaríem en un sopar en el restaurant. En Miquel i la Montserrat ens comentaran les experiències viscudes en un intercanvi solidari amb la parròquia de l’Alto de la Paz, Bolívia.
Miquel nos sitúa geográficamente en Bolivia con una serie de diapositivas. Nos hace ver como Bolivia se un país mediterráneo, sin salida en el mar y los inconvenientes que esto comporta. Nos comenta la situación del Alto, a una altitud de más de 4000 m, muy frío y mal de altura por carencia de oxígeno.
La Montserrat descriu amb tot detall la seva feina en la comunitat parroquial. Recolzament de les activitats amb les famílies i el jovent que, de fet, és molt actiu i molt responsable en diversos sectors de la pastoral, com la catequesi. Explica que van ser molt ben rebuts i valorats, es van sentir com a casa. Amb ganes de repetir l’experiència.
Poco tiempo para hacer aportaciones los asistentes.
Cerró el acto Mar Martínez, joven de 18 años que vivió la experiencia de El Alto con sus padres y su prima y vino a la cena acompañada además por el itinerario vital y las observaciones de su padre.
Lluís Garriga
El viernes 6 de febrero declaramos la guerra al hambre con motivo de la campaña de este año de Mans Unides.
Los jóvenes de la Parroquia prepararon una Cena Solidaria abierta a toda la comunidad. Adultos y jóvenes compartimos pan con aceite y una mandarina en un ambiente sencillo pero lleno de significado, y sumamos lo que nos hubiéramos gastado en una cena fuera de casa a la campaña de Mans Unides.
La velada contó con el testimonio de nuestra experiencia de tres semanas a la Comunidad de Jesús Obrero, en El Alto (Bolivia). Convivimos con ellos y conocimos de cerca los proyectos que llevan a cabo: la ayuda a niños desvalidos a través del Kurmi, iniciativas de granjas urbanas para obtener alimentos frescos y escuelas de capacitación profesional para jóvenes con discapacidad intelectual.
Tal como dicen allí, todos los que vamos somos “Corazones Solidarios”. Por eso, cada cual tenía en su silla un corazón de papel donde pudo escribir qué significa para cada uno el hambre y la pobreza.
Os dejamos una compilación para poder reflexionar.
- HAMBRE: El fracaso de la humanidad.
- POBREZA: és la llamada al corazón de hombres y mujeres para ser solidarios.
- La POBREZA, para mi, es la supervivencia de das personas en malas condiciones.
- Para mi la POBREZA es la falta de ilusión, por la vida, la nuestra y la de los demás, la ausencia de FE, de curiosidad.
- El HAMBRE és no saber cuando comerás el siguiente plato.
- Una injusticia contra muchas personas inocentes.
- POBREZA=SUPERVIVENCIA. HAMBRE=LUCHAR.
- El HAMBRE, a parte de la falta de alimentos, también puede ser de otras necesidades: de amor, de soledad, de compartir, de esperanza.
- Para mi la POBREZA y el HAMBRE son fruto de la injusticia y la ambición del ser humano, en resumen, de sustituir a Dios por el dinero.
- La POBREZA es la falta de algo fundamental para vivir: comida, afecto, un hogar, dignidad...
- La POBREZA y el HAMBRE son vacío, maldad.
Montse y Miquel










