Este miércoles, los niños y niñas de catequesis con sus familias nos reencontramos, una semana más, para vivir un momento muy especial. Celebramos juntos la Semana Santa, ya lo habíamos trabajado las semanas anteriores en las sesiones de catequesis, habíamos compartido reflexiones profundas y actividades llenas de significado, que nos ayudaron a entender mejor como fue el camino de Jesús hacia la cruz —un camino de dolor, pero también de amor infinito— que culmina con su Resurrección y la salvación para todos nosotros.
Vam començar la celebració recordant la sortida a la Passió de Llinars, on molts de nosaltres vam quedar impressionats per la força del relat i la intensitat de les escenes (podeu llegir-ne un comentari aquí).
Después, tuvimos un tiempo de silencio y reflexión, a partir de una visualización guiada. Intentamos que grandes y pequeños nos sintiéramos presentes en la cena de Jueves Santo y en la plegaria al huerto de los olivos. Para muchos era la primera vez que hacían una dinámica de este estilo, a veces cuesta descubrir qué sentimos ante la traición de Judas, o cuando fallamos a Jesús que nos pide que roguemos y nos quedamos dormidos, por ejemplo.
Y para acabar, hicimos una danza contemplativa que ya habían aprendido y ensayado antes de empezar, para celebrar el gran mensaje de esperanza: Jesús, el Mesías, después de todo, ¡resucita!
Que la luz de la Resurrección nos acompañe en todo momento y nos llena el corazón de alegría, amor y paz.
Equipo de catequistas













