El sábado 22 de marzo, fuimos de excursión y convivencia un grupo de persones mayores, jóvenes de la catequesis y el MIJAC y padres y madres, al Santuario del Miracle en Solsona. Acompañados por mosén Toni, párroco de Sant Andreu de Palomar.
Al llegar allí nos recibió un monje benedictino, Xavier Poch, en la plaza del monasterio. Nos explicó la historia de la construcción que fue en tres etapas distintas, aunque todo parece del mismo periodo. Primero fue un albergue para pelegrinos, después la iglesia y por último el convento y residencia de la comunidad benedictina, que depende del Abad de Montserrat.
El nombre del santuario tiene su origen en dos niños que jugaban por allí. Un día vieron una niña, muy guapa, de quien dicen que era una virgen “niña”. Uno de los niños se asustó y se marchó corriendo, pero el otro se quedó y la virgen le habló y le pidió que siempre creyera en Dios y que se lo dijera también a todos. Esta aparición se consideró un milagro y la gente empezó a decir vamos donde la Virgen del milagro y así le quedó el nombre.
Cuando pasamos a la iglesia, fue algo impresionante. El Altar Mayor de estilo Barroco Catalán es majestuoso. El Padre Xavier nos explicó todos los detalles de las figuras que lo componen y pudimos subir al camerino de la Virgen a contemplarla de cerca. También pudimos ver la Capilla del Santísimo, con el retablo original. Después, le coro de la Capella Gramalla nos deleitó con un pequeño concierto de música sacra.
A continuación nos repartimos en grupos para hacer distintas actividades como: meditación con música y poesía, paseo contemplativo por la naturaleza y activando los 5 sentidos o paseo fotográfico captando elementos de esperanza.
El paisaje era precioso; el verde del campo sembrado, los frutales florecidos, el agua corriendo por los ríos y regueras, la nieve a lo lejos en el Pre Pirineo, el cielo azul con alguna nube, el viento suave que se notaba limpio como oxígeno puro. Incluso las campanas del santuario que repicaron cuándo estábamos llegando, que ya llamaban a misa de 1. Parecía que estábamos en otro mundo.
Nos hicimos fotos todo el grupo para el recuerdo y nos marchamos a comer a Cardona. Comimos en la escuela Vedruna, que nos acogió muy bien. Después de comer, como sobremesa, la Capella Gramalla nos volvió a deleitar con sus canciones, esta vez más animadas. Antes de su pequeño concierto las que estábamos del Tramat de Vida compartimos nuestro himno, y después, Cirilo nos cantó también un par de canciones a las que nos unimos todos.
Los chicos y chicas del MIJAC tenían unos juegos preparados para compartir con nosotros. Fue muy divertido, nos reímos mucho. Después de cada juego ganábamos una pieza de un puzle. Al final, al juntar las piezas se formaba un dibujo y la frase “EL MIRACLE SOM TOTS”.
Muy felices y satisfechos, regresamos a nuestro querido Sant Andreu de Palomar; dando gracias por todo lo vivido y deseando volver a encontrarnos pronto en otra diada de convivencia.
Gracias a la organización y a mosén Toni.
Felisa Sevilla




























