El MIJAC de Sant Andreu y el MIJAC Els Esquirols (Cornellà) hemos tenido la oportunidad de disfrutar de una semana de convivencia entre cocineras, animadores, niños y consiliarios.
Unas colonias del 12 al 19 de julio donde hemos podido compartir espacio, piscina, juegos preparados por los propios niños, servicios y plegaria. Una semana llena de juegos, risas, llantos, abrazos, sentimientos y también canciones.
El fil conductor d’aquest any, «Buscar les notes perdudes» ens ha ajudat a treballar que la música més bonica no sempre és la que sona més fort. De vegades, les notes més valuoses estan amagades en aquelles paraules que ens costen de dir, en aquells silencis que ens ha costat d’escoltar, o en aquells moments en què acompanyar l’altre no ha estat fàcil.
En los grupos de reflexión hemos trabajado las palabras falsedad , soledad, manipulación y pasividad y nos han despertado muchos sentimientos que hemos querido trabajar con la mirada de Jesús.
Al atardecer, antes de ir a dormir, todos juntos, incluidas nuestras queridas cocineras, hemos compartido las reflexiones, las plegarias y acciones de gracias que han surgido. Ha sido muy bonito escuchar los motivos de agradecimiento por motivos diversos al final del día.
Hacia el final de las colonias lo pusimos todo en manos de Dios en una Eucaristía participativa y celebrada por el padre Toni.
Hemos aprendido a buscar y encontrar las notas escondidas en los demás y en nosotros mismos. Esperamos que nos llevemos a casa el compromiso de continuar siendo refugio y apoyo para los demás, sin dejar a nadie atrás y a marchar de estas colonias a sabiendas de que somos los músicos de una misma canción, una canción donde cada cual pone su nota. Que lo que hemos vivido aquí no se quede aquí, sino que resuene en nuestro día a día.
Ares Rosell







