«El Hijo, a través del cual todo ha sido creado, se unió en esta tierra cuando se formó en el seno de María» (Laudato Si’ 238).
El Adviento es un llamamiento a mantener nuestros corazones despiertos para esperar con alegría la venida del Señor, que ya es presente en nuestra historia. Hoy, esta espera nos invita también a abrir los ojos a la crisis social y medioambiental que afecta nuestra casa común. El grito de la tierra y el grito de los pobres nos gritan a la conversión.
A lo largo de este año, toda la Iglesia ha sido llamada a emprender una peregrinación de esperanza. El Jubileo 2025 nos ha recordado que la esperanza cristiana, arraigada en el amor de Dios, nunca defrauda (Ron 5:5). Con este mismo espíritu, la Conferencia Brindando Esperanza reunió líderes religiosos, sociales, científicos y políticos para celebrar los diez años de Laudato Si’ y el Acuerdo Climático de París, invitándonos a alimentar juntos la esperanza y a renovar nuestro compromiso de cuidar nuestra casa común.
«Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas». (Mt 3:3)
Cuando hablamos de peregrinación, a menudo nos imaginamos un santuario lejano. Sin embargo, en esta peregrinación de Adviento, el viaje se realiza en el corazón. No se trata de un viaje físico, sino de una transformación interna. No se trata de añadir nuevas cosas que hacer, sino de una invitación a vivir cada momento ordinario del Adviento como un paso hacia la conversión ecológica.
«Que el poder de la esperanza llene nuestros días, mientras esperamos con confianza la venida del Señor Jesucristo, a quien sea la alabanza y la gloria, ahora y por siempre jamás». Spes Non Confundit, Bula de convocatoria del Jubileo ordinario del año 2025
Os proponemos pues, que trabajemos nuestro corazón y nuestras acciones, durante este adviento. Cada semana de Adviento publicaremos un documento en formato pdf (clicar el enlace de aquí abajo). Encontraréis una breve reflexión, una oraciòn y una propuesta de actuación para cada día de la semana.
Adviento - Semana 1. La esperanza



